Breathe

Breathe
Nunca ha habido nada, pero todo lo que hay es mío.

5.21.2007

Sol cayendo sobre algún otro

Imaginar que hacia el este se está poniendo el sol que veo.
Aquí y ahora no daña.
Abandonó su luminosidad blancuzca para tornarse rojizo, bañando sus alrrededores de un disfumado molakai, derivando en algún pálido liláceo, su continuidad ante mis ojos imantados imaginando en este preciso instante en el que pienso "mi sol me abandona para dejar caer la noche" que no es precisamente mío porque caminando más y más hacia el este, habrá alguien, imaginando lo mismo, para abandonarme aquí y ahora, dejando caer la soledad sobre los pensamientos que eran compartidos.

5.20.2007

Edith Piaf - Je ne regrette rien

Canción de aquellas que en mi adolescencia logró tocarme el alma, aún sin comprender la letra y ahora esboza un significado más concreto.

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait
Ni le mal tout ça m'est bien égal

!Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé !

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux !

Balayées les amours
Et tous leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien, qu'on m'a fait
Ni le mal, tout ça m'est bien égal !

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi!

(no object) Subject unknown

Plantearme la libertad implica un bello discurso: no sentirme libre.
Sentirme limitaza roza, sutilmente, una muestra de humanidad siendo que implica un planteo. Si uno es libre de elección, la desición es un facilísmo de la libertad. En cambio, la sensación de falta de libertad impone esa lujosa opción por los límites, recrando una libertad aún más fuerte, la libertad de elegir fuertemente no ser tan libre, la desición dificil.
Me hace humana el deseo de sentirme limitada por el corazón más que por la razón. La razón tiende a ser facilmente confiable, mientras que el corazón nos plantea cosas más profundas de las que la razón elude reflexionar. Por ejemplo, el deseo de ser poseída.
¿Donde está la racionalidad si puedo ser libre e, inconcientemente, el "cordis" me impone optar por una opción de límites?
De algún modo, responde a la frase: "el corazón responde a causas que la razón no entiende"
Volver a algo esencial, un plano suceptible de la duda y, de algún modo, la vulnerabilidad.
Bien sabido es, soy de esa clase de mujeres que prefieren mantener (más no pueden) un halo de rigidez e imagen de seguridad. Ahora, quebrada esa seguridad por la duda de que los sentimientos debieren corresponder a los actos.
Es allí donde la razón me abandona, dominada por la sensibilidad de diferenciar dos sensaciones distintas y querer optar por una. Optar dificilmente, optar por esa una que me satisface más pero me aleja de la elección primitiva, que sería la libertad pura, porque me impone no ser tan libre de elegir, sentirme restringida por, querer sentirme restringida por.
La pregunta: ¿Y si yo siento que lo que hago no se corresponde? ¿Por qué siento algo donde no lo hay?
Porque el haber, en ocasiones, juega con el creer, con el conjeturar.
Desde la conjetura yo plantéo una falta de certeza. Aunque más no sea mínima, da un espacio a la inseguridad.
¿Y si en realidad el sentimiento de límites viene de la percepción de que cabrían ser impuestos por mi voluntad de permitirlo?
O, bien es factible, solo sean una manifestación del deseo de aceptarlos si se hicieran explícitos.
No poder; entregarme a una desición; desconfiar de la razón; volver a enviar ese mail diciendo un no.

5.18.2007

Canción ajena y dedicada. No diré a quién, solo la tipearé desde, mi nefasto, inglés.

He eyes me like a pisces when, i’m weak…
I been locked inside your heart shaped box, for weeks
I been drown in to your magnet tar, pit trap
I wish I could eat your cancer when, you turn back

Hey! Wait, I’ve got a new complaint,
Forever in debt to your priceless advice.

Meat eating orchids, forgive no one just yet
Cut myself on angels hair and, babys breath
Broken hymen of your highness I, left, back
Throw down you umbillical noose so I can
Climb right back.

Hey! Wait!
I’ve got a new complaint,
Forever in debt to your priceless advice.

Your advice, your advice…

He eyes me like a pisces when, I am weak
I been locked inside your heart shaped box, for weeks
I been drown in to your magnet tar, pit trap
I wish I could eat your cancer when, you turn back

Hey! Wait! I’ve got a new complaint(…)
Forever in debt to your priceless adivice,
Your advice, your advice, your advice…

.
[She’s over bored and self assured, oh no! I know… a dirty word, (…) Hello! How Low?]

5.17.2007

Sucker Love


En la bandeja de entrada, un mail erótico.


Ondeo un poco el humo del cigarrillo, como corriéndome un poco, mientras el ser corría del todo en la escritura. Hacía un espacio.


Coma, punto.


Las fotografías sin flash. Ese regalo perturbante de un momento iluso, un poco de berretin de cabaret, un saco entrecerrado, dejando en sus corresponales la tentación.


Una silueta más que dibujada, una silueta recordada, un momento que se graba y deja de ser esporádico cuando él lo sella entre sus manos.


La dedicación un poco perniciosa. La masturbación compartida en las letras, que ondean un poco, como el humo del cigarrillo.


El humo saliendo de mi boca entrabierta, mientras se captura la imágen que estuvo entre tus imagenes en ese preciso insante, imaginar mi humo saliendo de mi boca, jugueteando un poco con el saco, entremezclandose con mi labial corrido ¿por quién?


La duda. El sí.


Brindo el sí, como si brindara con una copa rota que anhela no poder.


La mirada clavada en el espejo de este momento y el recuerdo de él. Las estrellas omnibulando la luna.


-Mirá, mi amor, mirá que noche tan perfecta... -le digo en la distancia.


Dicen los que no saben, para que la noche sea perfecta, el humo no tendría que ser de un cigarrillo.


Y vos, entendés, entendés en el silencio de ese humo, en la bandeja de entrada vacía de mails galanteandome.


Quiero ser Suya, mientras la música suena en el silencio, mientras este cigarrillo se apaga, y vuelvo a su recuerdo,


recordando sus manos, con esa melancolía del sí que le dí al cigarrillo.


Pero firmo,


Beso Su mano,


y firmo...


Nathalie X.

10 things I hate about me (I love you baby – myself soundtrak)

1. Caprichos. Que quiero y ¿Qué quiero? No importa, pero quiero, me chupa la c***** dios, los testigos de jehová, los límites, el sol, la posición de los planetas. Quiero y punto.
2. La adicción al collar de ahorque. La disociación y las endorfinas y la boca entreabierta gimiendo entrecortado porque la sofocación no deja espacio a nada, excepto al placer.
3. La vestimenta; como si fuera a quién sabe qué fiesta de disfraces setentosos, rococó, glam o cabareteros.
4. La maldita pasión por las letras. Mi mejor amante, la mente. Mi mejor compañía, el hablándome todo el día. Sí, decime, decime de nuevo, de nuevo, otra vez, en replay pero diferente, decilo.
5. Esas miradas que eluden. Esa voz que se quiebra. Esos sentimientos que se ocultan, despacio, detrás de los ojos que transparentan la incapacidad para mentir.
6. Los labios. La mordida en los labios. Los labios mudos diciendo demasiado más.
7. El fetichismo. Las manos de ella. Las cosas que bajan, debajo de los deseos, debajo de la ropa, la fantasía mientras balbucéo un par de palabras de intelectualoide barata y, mientras tanto, detrás de los balbucéos pienso, en paralelo y simultáneo, en las manos, las manos de ella, los labios de él.
8. La tos premeditada. –Disculpá, tengo que ir al baño –digo. Y toso, lentamente, como esperando a que me sigan y…
9. La fantasía de violar las fantasías, en un baño, en un elevador, en un lugar esporádico e inaparente de ser violado… las partes traseras del Centro Cultural Recoleta. Esto también es cultura, queridos míos.
10. La música que me eleva por sobre los 65 volúmenes de la música.

Rape me, again. By Nirvana lyric.