Ludmila: Te quiero, Natu.
Yo: Sí, ya sé.
Breathe
Nunca ha habido nada, pero todo lo que hay es mío.
10.02.2007
10.01.2007
Paranoia. Pero sabélo.
Alguien pasó más de 30 minutos revisando mi blog. Banfield.
Uhm. Curioso.
Hago un gran esfuerzo mental (debido a que normalmente no recuerdo nada del día anterior porque se entremezcla, ebria, la oniria con la realidad, la noche con el día resplandeciente, mis ojos con la voz por el teléfono, la memoria de una madre abriendo la puerta y...
(no cierro paréntesis)
una madre que estuvo en Banfield a las 23 horas. Porque casi seguro que si. Creo. Pienso. Exhalo. Inhalo bien fuerte pero la taquicardia pero Banfield pero ella pero entonces pero qué, ¿será? sí: probablemente.
Nadie debería de poder hacer nada en Banfield cómo revisar mi blog neuróticamente.
Sandro. Viejas que revoléan bombachas.
Aroma a mi hombre (Julio, que es mi Julio que lo habría sido porque Banfield y yo y él y la pipa y ¿qué gustaría llevar? sonriendo y diciéndome que escribe y yo que escribo y entonces...
(no cierro paréntesis)
... y entonces supongo que es así: cruel realidad. Ella entró y leyó y sabe y qué decirle.
Porque para esta altura que lea y que sepa.
Da lo mismo o no da nada (porque de dar, de preguntarle a las madres u omitirlas... porque podría irme definitivamente, podría ocultarme en un antro en lugando, en un boliche tanguero en San Telmo de tacones y zapatos de charol y el celular sonando y...
(no cierro paréntesis)
y ¿dónde estás?
Y no responder nunca más. Desaparecer de su vida e hija nunca más y mi nombre en el aroma a jazmines de mi casa (pero el jazmín se secó y ahora sí cierro paréntesis).
Daría más o menos lo mismo ser honesta o no serlo. Que sepa quién soy pero particularmente quién no soy. Quién no soy es:
No soy tuya.
Porque sábado y embriagadísima: sabelo.
Porque sábado y vodka con risperidona y valium: sabelo.
Porque salir con esa mujer negra azulácea a la que clave mis sádicas uñas en un baño en el dorado y los gemidos y mirá: qué linda la nena, haciendo entrar en éxtasis a una mujer e impregnándose de perfume de perversiones y rosas muertas y la sangre, porque también eso, porque también cortarse y también lamer la sangre que sabe dulce (mi sangre es dulce y cierro paréntesis) y también eso: que no soy tuya.
Volví a casa sin entender nada. La puerta triple (más de 5 minutos para encastrar la condenada llave en el agujero de entrada, la entrada que podría ser la entrada a éxtasis-mujer-paredes vaginales-uñas rojas: esmalte sobre el ácido precioso jugo de flor abierta de mujer.
También, sabelo.
¡Horror! ¡Horror! mirala a la nena.
Así, nena a las 4 am, muñequita penetrando un día y otro y cama rota y Yara and the sex, and the drugs... And the complications.
Nena metiéndose en problemas siempre.
A veces cocaína, a veces alcohol (es así la escritura, no es por nada, depende de resacas y cosas varias que no te enterás pero leelo si querés y si me muero da lo mismo, es mi vida... porque me gustaría...
(no cierro paréntesis)
... escribir esa novela mórbida de hombres deformados: vida-deformada, alma-deformada, fonemas, aformismos, letras, nombres o uno solo (el mío) o selena penetrada y lésbico aroma de perra quebrada al medio y el horror de tanta parafernalia sado.
Algo así. Precisamente un algo como para que después digas (puta hipócrita) que soy una nena dulce.
¿U want me to sing?
Acá la ironía pura de papél no crepé:
Da la media vuelta, toca el cascabel, mirenmé señores comiendo pas-tel.
O torta.
Me caigo, me caigo, me vuelvo a caer, si no me levantan me levantaré.
Y aprendí a levantarme por todo ese llanto y tus estúpidas caricias y vos que ahora, exactamente tan exacto como ahora, que sabés bien que no cambió nada, que sabés bien que las sustancias en sangre y sabés mal que todo el sexo y la promiscuidad y el labial rojo y el sobrerimmel y la seducción y el dolor y quebrar y matar
(pero morir)
¡Qué lo sabés bien!
Venís para leer.
Bueno, lee esto:
Carne masacrada, frita, carcomida, putrefacta, coagulada, destrozada, condensada y envoltorio fucking perfecto: a un costado: casi muerto.
Nena dulce cantando sonetos de tu piel abrasada por el espacio y el silencio del fuego, tatuando los sonidos, revolviendo el recelo de tus entrañas con mi nombre: por mi sangre: por tus muertos.
Por él sonriendo o las lágrimas del sexo. Quizás cuerpo desgarrado, la cintura y presión de dedos. O tus costillas rotas. O el mundo en que me quedo: cuando ya no estén los sonidos de tus sucios gemidos grotescos.
Para saber que exactamente ahí morirá el universo: cuando mis cadenas corroan la sangre de mis venas cercenadas por el nombre de mis sueños.
(... así de dulce soy.).
Uhm. Curioso.
Hago un gran esfuerzo mental (debido a que normalmente no recuerdo nada del día anterior porque se entremezcla, ebria, la oniria con la realidad, la noche con el día resplandeciente, mis ojos con la voz por el teléfono, la memoria de una madre abriendo la puerta y...
(no cierro paréntesis)
una madre que estuvo en Banfield a las 23 horas. Porque casi seguro que si. Creo. Pienso. Exhalo. Inhalo bien fuerte pero la taquicardia pero Banfield pero ella pero entonces pero qué, ¿será? sí: probablemente.
Nadie debería de poder hacer nada en Banfield cómo revisar mi blog neuróticamente.
Sandro. Viejas que revoléan bombachas.
Aroma a mi hombre (Julio, que es mi Julio que lo habría sido porque Banfield y yo y él y la pipa y ¿qué gustaría llevar? sonriendo y diciéndome que escribe y yo que escribo y entonces...
(no cierro paréntesis)
... y entonces supongo que es así: cruel realidad. Ella entró y leyó y sabe y qué decirle.
Porque para esta altura que lea y que sepa.
Da lo mismo o no da nada (porque de dar, de preguntarle a las madres u omitirlas... porque podría irme definitivamente, podría ocultarme en un antro en lugando, en un boliche tanguero en San Telmo de tacones y zapatos de charol y el celular sonando y...
(no cierro paréntesis)
y ¿dónde estás?
Y no responder nunca más. Desaparecer de su vida e hija nunca más y mi nombre en el aroma a jazmines de mi casa (pero el jazmín se secó y ahora sí cierro paréntesis).
Daría más o menos lo mismo ser honesta o no serlo. Que sepa quién soy pero particularmente quién no soy. Quién no soy es:
No soy tuya.
Porque sábado y embriagadísima: sabelo.
Porque sábado y vodka con risperidona y valium: sabelo.
Porque salir con esa mujer negra azulácea a la que clave mis sádicas uñas en un baño en el dorado y los gemidos y mirá: qué linda la nena, haciendo entrar en éxtasis a una mujer e impregnándose de perfume de perversiones y rosas muertas y la sangre, porque también eso, porque también cortarse y también lamer la sangre que sabe dulce (mi sangre es dulce y cierro paréntesis) y también eso: que no soy tuya.
Volví a casa sin entender nada. La puerta triple (más de 5 minutos para encastrar la condenada llave en el agujero de entrada, la entrada que podría ser la entrada a éxtasis-mujer-paredes vaginales-uñas rojas: esmalte sobre el ácido precioso jugo de flor abierta de mujer.
También, sabelo.
¡Horror! ¡Horror! mirala a la nena.
Así, nena a las 4 am, muñequita penetrando un día y otro y cama rota y Yara and the sex, and the drugs... And the complications.
Nena metiéndose en problemas siempre.
A veces cocaína, a veces alcohol (es así la escritura, no es por nada, depende de resacas y cosas varias que no te enterás pero leelo si querés y si me muero da lo mismo, es mi vida... porque me gustaría...
(no cierro paréntesis)
... escribir esa novela mórbida de hombres deformados: vida-deformada, alma-deformada, fonemas, aformismos, letras, nombres o uno solo (el mío) o selena penetrada y lésbico aroma de perra quebrada al medio y el horror de tanta parafernalia sado.
Algo así. Precisamente un algo como para que después digas (puta hipócrita) que soy una nena dulce.
¿U want me to sing?
Acá la ironía pura de papél no crepé:
Da la media vuelta, toca el cascabel, mirenmé señores comiendo pas-tel.
O torta.
Me caigo, me caigo, me vuelvo a caer, si no me levantan me levantaré.
Y aprendí a levantarme por todo ese llanto y tus estúpidas caricias y vos que ahora, exactamente tan exacto como ahora, que sabés bien que no cambió nada, que sabés bien que las sustancias en sangre y sabés mal que todo el sexo y la promiscuidad y el labial rojo y el sobrerimmel y la seducción y el dolor y quebrar y matar
(pero morir)
¡Qué lo sabés bien!
Venís para leer.
Bueno, lee esto:
Carne masacrada, frita, carcomida, putrefacta, coagulada, destrozada, condensada y envoltorio fucking perfecto: a un costado: casi muerto.
Nena dulce cantando sonetos de tu piel abrasada por el espacio y el silencio del fuego, tatuando los sonidos, revolviendo el recelo de tus entrañas con mi nombre: por mi sangre: por tus muertos.
Por él sonriendo o las lágrimas del sexo. Quizás cuerpo desgarrado, la cintura y presión de dedos. O tus costillas rotas. O el mundo en que me quedo: cuando ya no estén los sonidos de tus sucios gemidos grotescos.
Para saber que exactamente ahí morirá el universo: cuando mis cadenas corroan la sangre de mis venas cercenadas por el nombre de mis sueños.
(... así de dulce soy.).
9.30.2007
Vegetarian Strikes Back.
Ayer le digo a un viejo conocido surrealista (de neo vanguardia-nihilista): pensar que aquellos lugares que nuclean a los animales como un mero producto comercial que nace y muere para hacer dinero son exactamente campos de concentración nazi de vida animal.
Y me dice una nena (tan bonita): callate, vegana.
Replico: ya no lo soy, tuve que empezar a comer carne...
Me dice el viejo vanguardista: entonces la estructura de tu discurso es una falacia.
Ahora imagino mi tapa de nalga con ojos y rumiando.
Está mechada, igual que mis ideales.
Me como el relleno de espinacas con zanahoria y morrón.
Tiro la carne a la basura.
Decido que tengo que ser fiel a mis creencias.
Y me dice una nena (tan bonita): callate, vegana.
Replico: ya no lo soy, tuve que empezar a comer carne...
Me dice el viejo vanguardista: entonces la estructura de tu discurso es una falacia.
Ahora imagino mi tapa de nalga con ojos y rumiando.
Está mechada, igual que mis ideales.
Me como el relleno de espinacas con zanahoria y morrón.
Tiro la carne a la basura.
Decido que tengo que ser fiel a mis creencias.
9.22.2007
Ahora no te voto nada. ¡Forra!
Luego de ver ese cochino carro con luces de neón fluorescentes color naranja y esa cumbia de fondo con el cartel "Cristina, Sciolli, Quindimil" decidí que no merece mi voto.
La política es también una cuestión estética.
Y soy exigente.
La política es también una cuestión estética.
Y soy exigente.
9.16.2007
Los, Sumamente, Detesto.
Ayer, día de p_ _ _ _ _ _ _ _ _ (palabra de 10 letras que expresa el efecto de la... algo relacionado con "clavícula púrupra"... x code talking), deduje, entre delirios de grandeza, que quiero comenzar un proyecto de ley.
El flash fue el siguiente: me encontré con una amiga militante del PO que contaba que se juntaban de diferentes partidos (tanto de izquierda como de derecha) y hacían un gran debate (léase: se agarraban de los pelos con la gente religiosa) respecto de qué postura presentarán los distintos diputados representantes de cada partido acerca de diversos temas. Este año, el núcleo giraba en torno al aborto presentando un proyecto de ley de educación sexual, repartición de anticonceptivos (bueno, ya existe la repartición de anticonceptivos, de hecho me he divertido mucho en mi vida quejándome con esa gente de que no repartían “preservativos para lesbianas”… ¡pero valen 10 pesos! ¿pero cómo me cuido del hiv?... siendo que cualquiera que me conozca sabe que yo no pongo mi lengua sobre el plástico. Norma interna.) y educación sexual.
Bien. Yo quenoentiendíanada (digamos… “presentamos un proyecto de ley y nos reunimos, consta de 4 días seguidos la jornada en el que se debate el núcleo central y el problema es el transporte” y yo: ¿lo qué? ¿jornada de transporte de qué? ¿trasporte no suena muy europeo? ¿qué es lo trans? ¿el porte de qué, acaso estamos en una feria canina de caniches toy? ¿los núcleos no son siempre centrales? Si hablan de núcleo, entonces hay periferia, ¿cuál es la periferia del proyecto de ley? Para. ¿la periferia de Córdoba no es Buenos Aires? Peri feriaaa peri feria, la feria de pera, ¿lo qué? ¿que el transporte a dónde? ¿al senado? ¿el senado queda en Córdoba? ¡Yo juro que ví al senado en Buenos Aires! Espera a a a a que no sigo el hilo de la conversación… “trasporte a córdoba”… ¿por qué hablamos de transporte a Córdoba? ¿Nos vamos a Córdoba? Interrelacionar: córdoba ¿dónde queda? Transporte ¿cómo mierda se llega a Córdoba? ¿Qué carajo hacen los senadores en Córdoba? Senado ¿qué mierda se hace en un senado? Senado, cenado, cenar… meperdílaputamadre… para, me siguen hablando, ¿de qué carajo me estan hablando? Voy a decir boludeces! Voy a decir boludeces!)... vociferaba cosas cómo “Aja, claro, en realidad…” y colgaba luego de pensar que yo pienso que en realidad debería de acordarme de qué demonios me hablaban para opinar y la conversación ya venció el tópico. Algo así.
Pero me quedó en limpio el concepto de “proyecto de ley”. Me puse a pensar dos cosas:
1) Ganaríamos muchísimo dinero con un bar denominado “Prohibido no fumar” (nada que ver con el proyecto de ley, pero es un lúcido proyecto comercial que escandalizaría a más de uno…).
2) En algún momento, en el viaje de vuelta en el 112, fui víctima –otra PUTA vez- de los giles infradotados que *ojaláqueelpoxirranlescorroaloscuartostraseros* que escuchan ese híbrido nauseabundo oligofrénico de “Hip hop cumbiero”. Esta gente, en líneas generales, lleva pantalones anchos, cochinos grasas collares de cadena de simil-plata (alguna maleación neurótica de acero con pintura gris), viseras, y el pelo meticulosamente corto a los costados (¿type skinhead?). Y claro, los señores (pedazo de inadaptado social! Puta del sistema! Rapero del culo!) llevan alguna radio a todo volumen y hacen que todo el colectivo rompa sus tímpanos escuchando su atrofiante música (juro que si tengo impulsos homicidas incontrolables voy a alegar que esos imberbes tienen la culpa). Entonces pensé, ¿por qué no presentar un proyecto de ley que prohíba a la gente escuchar música a todo volumen en los colectivos?
Porque, seriamente, veo que esto podría ser el comienzo de una caótica costumbre grasa: envenenarnos con su miseria cultural.
El flash fue el siguiente: me encontré con una amiga militante del PO que contaba que se juntaban de diferentes partidos (tanto de izquierda como de derecha) y hacían un gran debate (léase: se agarraban de los pelos con la gente religiosa) respecto de qué postura presentarán los distintos diputados representantes de cada partido acerca de diversos temas. Este año, el núcleo giraba en torno al aborto presentando un proyecto de ley de educación sexual, repartición de anticonceptivos (bueno, ya existe la repartición de anticonceptivos, de hecho me he divertido mucho en mi vida quejándome con esa gente de que no repartían “preservativos para lesbianas”… ¡pero valen 10 pesos! ¿pero cómo me cuido del hiv?... siendo que cualquiera que me conozca sabe que yo no pongo mi lengua sobre el plástico. Norma interna.) y educación sexual.
Bien. Yo quenoentiendíanada (digamos… “presentamos un proyecto de ley y nos reunimos, consta de 4 días seguidos la jornada en el que se debate el núcleo central y el problema es el transporte” y yo: ¿lo qué? ¿jornada de transporte de qué? ¿trasporte no suena muy europeo? ¿qué es lo trans? ¿el porte de qué, acaso estamos en una feria canina de caniches toy? ¿los núcleos no son siempre centrales? Si hablan de núcleo, entonces hay periferia, ¿cuál es la periferia del proyecto de ley? Para. ¿la periferia de Córdoba no es Buenos Aires? Peri feriaaa peri feria, la feria de pera, ¿lo qué? ¿que el transporte a dónde? ¿al senado? ¿el senado queda en Córdoba? ¡Yo juro que ví al senado en Buenos Aires! Espera a a a a que no sigo el hilo de la conversación… “trasporte a córdoba”… ¿por qué hablamos de transporte a Córdoba? ¿Nos vamos a Córdoba? Interrelacionar: córdoba ¿dónde queda? Transporte ¿cómo mierda se llega a Córdoba? ¿Qué carajo hacen los senadores en Córdoba? Senado ¿qué mierda se hace en un senado? Senado, cenado, cenar… meperdílaputamadre… para, me siguen hablando, ¿de qué carajo me estan hablando? Voy a decir boludeces! Voy a decir boludeces!)... vociferaba cosas cómo “Aja, claro, en realidad…” y colgaba luego de pensar que yo pienso que en realidad debería de acordarme de qué demonios me hablaban para opinar y la conversación ya venció el tópico. Algo así.
Pero me quedó en limpio el concepto de “proyecto de ley”. Me puse a pensar dos cosas:
1) Ganaríamos muchísimo dinero con un bar denominado “Prohibido no fumar” (nada que ver con el proyecto de ley, pero es un lúcido proyecto comercial que escandalizaría a más de uno…).
2) En algún momento, en el viaje de vuelta en el 112, fui víctima –otra PUTA vez- de los giles infradotados que *ojaláqueelpoxirranlescorroaloscuartostraseros* que escuchan ese híbrido nauseabundo oligofrénico de “Hip hop cumbiero”. Esta gente, en líneas generales, lleva pantalones anchos, cochinos grasas collares de cadena de simil-plata (alguna maleación neurótica de acero con pintura gris), viseras, y el pelo meticulosamente corto a los costados (¿type skinhead?). Y claro, los señores (pedazo de inadaptado social! Puta del sistema! Rapero del culo!) llevan alguna radio a todo volumen y hacen que todo el colectivo rompa sus tímpanos escuchando su atrofiante música (juro que si tengo impulsos homicidas incontrolables voy a alegar que esos imberbes tienen la culpa). Entonces pensé, ¿por qué no presentar un proyecto de ley que prohíba a la gente escuchar música a todo volumen en los colectivos?
Porque, seriamente, veo que esto podría ser el comienzo de una caótica costumbre grasa: envenenarnos con su miseria cultural.
9.13.2007
Goran Brégovic y Kayah - Prawy do lewego
Esto, junto a unos buenos tragos de smirnoff, es lo que garantizaría lo que yo demonino "Wiiii this is fun!"
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