Ayer le digo a un viejo conocido surrealista (de neo vanguardia-nihilista): pensar que aquellos lugares que nuclean a los animales como un mero producto comercial que nace y muere para hacer dinero son exactamente campos de concentración nazi de vida animal.
Y me dice una nena (tan bonita): callate, vegana.
Replico: ya no lo soy, tuve que empezar a comer carne...
Me dice el viejo vanguardista: entonces la estructura de tu discurso es una falacia.
Ahora imagino mi tapa de nalga con ojos y rumiando.
Está mechada, igual que mis ideales.
Me como el relleno de espinacas con zanahoria y morrón.
Tiro la carne a la basura.
Decido que tengo que ser fiel a mis creencias.
Y me dice una nena (tan bonita): callate, vegana.
Replico: ya no lo soy, tuve que empezar a comer carne...
Me dice el viejo vanguardista: entonces la estructura de tu discurso es una falacia.
Ahora imagino mi tapa de nalga con ojos y rumiando.
Está mechada, igual que mis ideales.
Me como el relleno de espinacas con zanahoria y morrón.
Tiro la carne a la basura.
Decido que tengo que ser fiel a mis creencias.